Del spray a la piel
Los dos mejores dibujantes de la pandilla acabaron en lo mismo sin habérselo propuesto: Jotack empezó a tatuar ya en 2008, y Psicho —que de crío iba a clases de pintura— también acabó con la máquina en la mano. De la pared a la piel.
Y se tatuaron entre ellos. En el blog de Jota queda «La pierna del Mark» (2010) —la de El Fastidio—, y también tatuó a El Destino. La escena acabó llevándose puesta a sí misma: la misma gente, la misma tinta, otro soporte.