Contempocráneos
El primer grupo de rap con nombre de Sant Sadurní. Grabaron «Radiografías» en 1999: la primera maqueta que salió de aquí, y la pieza más buscada de este archivo.
— El Destino · DJ AluxNadie hizo esto solo.
No son lo mismo, y conviene distinguirlo: el grupo es la formación que graba y se sube al escenario; la crew es la gente — el colectivo, la pandilla que comparte muros, tardes y apellido. Aquí están los dos.
El primer grupo de rap con nombre de Sant Sadurní. Grabaron «Radiografías» en 1999: la primera maqueta que salió de aquí, y la pieza más buscada de este archivo.
— El Destino · DJ AluxDestino al micro y a la producción, Duke al micro, Cabo a los scratches. «Manejando» (2006) y «Esclavos del ritmo» (2009), con feats de Basto, Jota y Arturin. Los viernes se ensayaba en casa del Cabo.
— El Destino · Duke · DJ CaboLos grupos de antes de la pandilla: JNSK (por sus tres nombres) y NGH, New Generation Hoppers. Tres chavales montando grupo antes de saber rapear del todo.
— Jouka · Niko · SekoGrabaron «Héroes de la epidemia», doce pistas. Estuvo años dada por perdida y apareció entera: la primera pieza rescatada de este archivo.
— Jouka · Jotack · Kaos · DJ DarkerEmpezaron como Magnate y El Joker, se llamaron Quod Scripsi —«par de MC's de Sant Sadurní d'Anoia», decía su grupo de Facebook en 2009— y acabaron volviendo a sus nombres como MadXJouka. «Adrede» fue el tema.
— Jouka · Magnate (Madkila)Hombres Bastante Neurótikos. Maqueta «Perdiendo el juicio». La prueba de que la escena era comarcal y no municipal.
— Ferry (Vilafranca) · Nano (Moja)Nu metal de aquí, no rap — pero parte de la misma historia. Grabaron «Tú puedes hacerlo» con Quod Scripsi en 2014: en un pueblo, el rapero y el de la banda de metal crecieron en la misma plaza.
— banda del puebloLa primera. Por no decir la única de aquella época en el pueblo: rap y graffiti en la misma pandilla desde el minuto uno. De aquí sale todo lo demás. Su formación exacta y sus historias están por documentar — las saben ellos.
— El Destino, El Fastidio y los mayoresUna pandilla con nombre de quilataje: dieciocho miembros, uno por quilate. Nadie recuerda ya la lista entera. Reconstruirla es tarea de todos.
— dieciocho — la lista, incompletaUna crew que cruzaba el pueblo con Barcelona. Geografía variable, lealtades fijas.
— Masakre Lirika · Litrone · Kaze MG (hoy Killtime) · BastoPsicho los llamó «los glassmen de St Sadurní». El trío que fue al Mixing Colors de Rubí en 2009 —«IDEA de: Psicho, lletres blanques de: Jotack, lletres grogues de: Fastidio»— y que pintó murales en las fiestas del barri Sant Julià, en Santa Margarida y en medio pueblo.
— Psicho · Jotack · FastidioLa Tête De Bite. Psicho la situó así: «St Sadurní–Bordeaux». Una crew de pueblo con pata en Francia, que en 2008 pintó en Vilanova, en Gavà y —junto a GXP— en El Vendrell.
— Fastidio · Psicho · Jotack · Oki y compañíaLa crew de los skaters, no de los grafiteros — aunque Fran dejó las tres letras firmadas junto a su nombre en una pieza de debajo del puente en 2005, que es justo lo que se hace con la crew de uno: escribirla donde sea. Iban Fran, su mejor amigo Onoma y Cristo, como mínimo. Y aguanta: los dos últimos llevan todavía hoy las siglas metidas en su nombre de usuario, veinte años después. Hay quien se tatúa la crew y hay quien se la deja puesta en el nick. Lo que significan las tres letras sigue sin saberse.
— Fran (Vanzai) · Onoma · CristoOtra crew del pueblo, recordada a medias — ni siquiera las siglas están claras. Se anota así, con la duda incluida, porque un nombre a medio recordar todavía se puede rescatar; uno que no se escribe, no.
— por saberNo una crew con nombre, sino una quinta entera: los de Martorell. Se cruzaban con los de aquí, pintaban con los de aquí, y varios llegaron a este archivo a través de Fran y no de Jouka. El Ray acabó de tatuador, como Jota y Psicho. De los demás, de momento, solo tenemos el mote — y un mote es suficiente para empezar a preguntar. Aquí falta que hable alguien de allí.
— el Ray · David Vega · el Muly · el Buzón · el PoyoLos conocimos hacia 2012. Sacaron «Mi culo no está en venta» —«Noctámbulos», «Vidas lunáticas», «Sangrándome», «¿Qué olvide los noventa?», «Jodo y duro horas» con Masacre—, y Jouka le dio a me gusta a siete de sus temas el 3 de febrero de 2013, uno detrás de otro. Pitiyo también grabó con Keos9 «Aún me queda mucho más que dar». No eran del pueblo, pero estuvieron: la escena era una red de conocidos que se cruzaban en bolos y se escuchaban entre ellos.
— Pitiyo · HuecoDe Vilafranca. Su hombre visible es Jako —Jakone en los créditos—, que lleva registrado en HHGroups desde mayo de 2006 y firma tanto rimas como bases: «Simples cuestiones» (2005), «Se hace lo que se puede» (2008), dos tomos de instrumentales llamados «Más vale un beat que mil palabras» y su «Odio» de 2012, que en HipHopXtreme lleva 1.661 descargas. Aparece en este archivo porque produjo para Keos9 y porque está en las dos direcciones del SoundCloud de Jouka: los seguía y le seguían. Veinte años dándole, a diez minutos del pueblo.
— Jako (MC y productor) y los suyosNo eran del pueblo, pero forman parte de la historia: en 2008 pintaron con IDEARTE en El Vendrell. Su blog —Mazinger Mágoz— documenta una red que llegaba a la jam de Reus de 2008 y hasta una «Barcelona–Cáceres conexión». Así se enganchaban las escenas antes de las redes sociales: por blogs y por jams.
— Mágoz · Clef · Noble · Wisk · Labil · KoitCon ellos llegaron los encargos: la exhibición de graffiti del skate park de Vilanova para «Les Nits Joves», y el último mural de IDEARTE para O.ZERO en 2011.
— Fastidio, Ypso, Jotack, PsichoAntes que los grupos y que las crews estaban las collas: las pandillas. Y aquí conviene deshacer un malentendido, porque en este archivo se ha hablado mucho de «la colla» en singular y nunca hubo una sola.
Había varias, por quintas. La de los mayores —gente nacida a finales de los setenta y principios de los ochenta— es la de La P.F.T, la de El Destino y Fastidio, la que trajo esto al pueblo. Después venían los del medio. Y luego la de los del noventa, la de Jouka, que llegaron de críos a un sitio donde ya había gente con diez años de ventaja.
Se cruzaban, se pasaban música y acababan en las mismas fiestas, pero no eran lo mismo. Jouka era de los pequeños: de la colla de los mayores conoce lo que vio de cerca, no todo. Por eso este archivo tiene más detalle de unos años que de otros — y por eso hacen falta las otras voces.
Y tampoco eran solo cuestión de edad. En el parke se juntaban todas las pandillas del pueblo: los que patinaban, los que rapeaban, los punkies, y también la de los gitanos —el Juangi, el Vargas, el Manolito, Miguelito y los suyos—. Ese es el dato que explica por qué el parke importaba tanto: no era el sitio de una pandilla, era el único sitio donde estaban todas a la vez.
Eso hace este archivo cojo por dos lados, y conviene decirlo: le falta la mirada de las quintas mayores y le falta la de las pandillas que no eran la de Jouka. Aquí, de momento, de los gitanos del parke solo hay cuatro motes. Deberían ser cuatro historias.
Al ponerle a cada ficha de dónde venía su gente, apareció una cosa que nadie había dicho nunca en voz alta: media escena no era de aquí.
Jotack llegó de Buenos Aires. Niko, de Mendoza. Henigmah, de Sant Adrià de Besòs. Duke venía de Almería y paró en Sant Jaume. Basto es de Gràcia; Cabo, de Vilafranca; Roedor, de Piera. Y luego los de Sansa de toda la vida: Magnate, El Lara, Xinfu, Jouka, los hermanos Puchol, los hermanos del Fast.
Eso no es un detalle de fichas: es la explicación. Un pueblo de doce mil habitantes no genera solo una escena de hip hop — la escena se montó porque fue llegando gente de Argentina, de Andalucía, del área metropolitana y de los pueblos de al lado, y todos aterrizaron en el mismo parke. El hip hop siempre ha ido de eso, de gente que viene de sitios distintos y se encuentra en un sitio concreto. Aquí el sitio concreto fue la Bòbila.
Seguro que sí: grupos de dos maquetas, crews de un verano, nombres que solo duraron una temporada. Cuéntamelo y entran en la lista.