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🎨 graffiti 1992–1995

Un fotógrafo de Sant Sadurní retrató el graffiti español de los noventa

Tacho Martínez

Anastasio Martínez Pérez, «Tacho», nacido en Santibáñez de Vidríales (Zamora) en 1956, fotógrafo desde hace cuarenta años.

Su relación con el pueblo hay que decirla con cuidado, porque las fuentes no coinciden: el ayuntamiento lo llamó «sadurninenc» al anunciar la presentación de su libro, y la presentación se hizo en la biblioteca de aquí; en su ficha de artista, en cambio, consta que reside en Barcelona. Las dos cosas pueden ser ciertas a la vez y ninguna lo aclara. Lo seguro es lo que hizo.

Entre 1992 y 1995 recorrió España fotografiando graffiti. Más de 550 fotografías, en más de 45 ciudades, guiándose por un mapa de líneas de Renfe del 93. Aquello se expuso parcialmente entre 1995 y 1997 y luego se quedó guardado casi treinta años, hasta que en 2022 se publicó como libro: «Itinerarios por el Old School Graffiti en España» (272 páginas, 500 ejemplares, con Jaume Gómez). Se presentó el 15 de noviembre de 2022 en la Biblioteca Ramon Bosch de Noya, aquí, en el pueblo.

Está considerado uno de los fotógrafos pioneros del graffiti en España. Y el pueblo lo tiene por suyo.

Ahora júntalo con lo que ya sabe este archivo: La P.F.T arranca en 1992. El Destino se engancha al hip hop ese mismo año, con doce. Fastidio empieza a pintar hacia 1996 y el «muro mítico» del centro es del 97.

O sea que mientras los primeros chavales del pueblo empezaban con esto, había un señor de cuarenta años, en el mismo pueblo, cogiendo el tren con una cámara para fotografiar precisamente eso. Y Sant Sadurní está en la línea de Barcelona a Vilafranca y Tarragona: es parada de la misma red que él usaba de guía.

Hay un detalle más que ajusta la puntería: el proyecto empezó en Barcelona. Bajó en tren, vio muros pintados que no eran pintadas políticas, y de ahí salió todo. Después recorrió las provincias españolas, siempre en tren, siempre con una Nikon FM2 y carrete de 35 mm.

La pregunta que hay que hacerle es una sola: ¿fotografió alguna vez aquí?

Y hay que decir lo que no se sabe: no lo hemos podido averiguar. Ni el libro publica su índice de ciudades, ni las reseñas lo detallan. Consta que empezó en Barcelona y que recorrió las provincias, y Sant Sadurní está en su provincia y en su línea de tren. Pero de ahí a afirmar que disparó aquí hay un salto que este archivo no va a dar sin que él lo diga.

Porque si la respuesta es sí, en el archivo de Tacho Martínez podría haber las fotos más antiguas que existen del graffiti de Sant Sadurní — anteriores a todo lo que hay en este sitio, anteriores a los blogs, anteriores al CD de 2005. Y si la respuesta es no, sigue siendo el único vecino del pueblo que documentó de verdad la época en que esto empezó.

De momento nadie de la escena de aquí lo conocía. Los dos mundos han estado a la vez en el mismo pueblo durante treinta años sin cruzarse.

Y su trabajo deja además una lección de contexto. Del archivo de Tacho salió también un blog —hecho con el investigador Fernando Figueroa— que documenta el graffiti español de 1994 a 2004, y ahí queda dicho algo que aquí conviene tener presente: Barcelona fue una de las cuatro ciudades pioneras del graffiti en España.

Sant Sadurní está a cuarenta minutos de Barcelona en el mismo tren que cogía Tacho. Eso explica por qué en este pueblo había alguien pintando en 1992 y no en 2002: no estábamos lejos de donde empezó todo, estábamos en la periferia inmediata. Lo que llegaba a Barcelona llegaba aquí en el siguiente tren — con las revistas, con los que bajaban a la ciudad, con los que volvían.